En estos días estoy terminando de resolver días y horarios para reabrir la Academia de Kempo Ju Jitsu Japonés luego de cuatro años de dedicarme solamente a las MMA (Artes Marciales Mixtas), pero... cúal es la razón que regrese a las artes marciales...?
Luego de estar tanto tiempo abocado al deporte (que es algo totalmente distinto y nada tiene que ver con el arte marcial tradicional) en un momento comencé a visualizar algunas profundas crisis de personalidad entre los atletas de estos sistemas y estilos de combate deportivo pero sólo un factor me hizo pensar seriamente en que tal vez no era éste el camino que quiero seguir y este factor es pura y exclusivamente el EGO...
He encontrado este factor que en nuestras artes marciales no tienen lugar y la verdad es que me he avergonzado por estas personas y sinceramente me han dado mucha lástima al intentar recorrer un camino sin una guía más auténtica que su deseo de mostrarse una y otra vez luchando por demostrar superioridad ante los demás sin ningún tipo de sentido, e incluso ante personas como quien escribe que nada tienen que demostrar ya que con tres décadas en las excelentes artes marciales japonesas ya he pasado hace tiempo por mi época de dudas.
Actos de barbarie durante los eventos, disputas, amenazas, faltas de respeto por y para los demás atletas son solamente algunas de las tantas facetas que me han conmovido sobremanera y decidir que no es dentro de este conjunto en el cual quisiera que se desarrollen mis hijos.
No crean que cometo el error de generalizar ya que no es así, de echo mis entrenadores han sido excelentes personas con un modo de vida basado en las buenas costumbres y altos códigos éticos.
Pero...
Es necesario detenernos un instante a meditar en que cuando acudimos a un espectáculo todo lo agradable se ve empañado sobremanera en escasos segundos durante un acto irracional de violencia en donde participan atletas y entrenadores, y es aquí donde todo el esfuerzo de las personas que pugnan por desarrollar estos deportes y se esfuerzan verdaderamente hasta lo ilógico en algunas ocasiones llevados por su ímpetu al amar estas disciplina se ven opacadas pese a su esfuerzo durante estos siniestros que sus pares protagonizan.
Y es aquí donde me pongo a pensar en nuestro arte marcial donde nos esforzamos día a día no solo por mejorar nuestras técnicas al igual que todo artista intenta, sino también en mejorar como simples personas.
A quienes practicamos un arte marcial no nos interesa si podemos lastimar o no a las demás personas en nuestra vida cotidiana sino que intentamos autodisciplinarnos en cada clase absorviendo códigos y valores, sin importarnos quien es más o menos habilidoso ya que ... qué sentido tiene esto...?
Como un competidor en artes marciales deportivas y prácticamente todos los deportes de combate existentes en el globo, puedo entender muchas de las razones que pretenden argumentar los luchadores de estas disciplinas ante tales hechos más no los comparto ya que ésta es la razón por la cual deseo alejarme de el deporte... la intolerancia que muchos atletas llevan como bandera.
Espero que en poco tiempo pueda volver a dar mis lecciones como sensei de este excelente arte marcial retomando los hábitos de salud física y mental y del mismo modo deseo que los atletas de los deportes de combate encuentren eficacia y seguridad más que para competir en un evento para vivir mejor...!